17 de mayo de 2010

Norma Nº 2: Nunca sabrás con certeza la respuesta de algo que no has preguntado...

Nuestra segunda norma, es un clásico básico en la noche... aunque también la podemos aplicar en el día, nos centraremos como no podía ser de otra manera en su versión nocturna.

Quién no ha pasado de pequeño por una bronca de su madre en la cual le dice: "Si me hubieras pedido permiso... te habría dejado, pero ahora por ocultármelo... castigado!". Pues bien, nos centramos más o menos en la misma situación, solo que en esta ocasión, por la persona que tienes enfrente sientes un amor... dejémoslo en "distinto" (salvo variadas perversiones que no vienen al caso...).

Cuantas veces hemos estado intentando conquistar una plaza... por el método del asedio... pero nunca nos hemos atrevido a atacar e intentar la conquista.

Pues bien, existen tres tipos de personas según el uso que le den a la técnica del asedio:

1. Los que ni la conocen (estos no saben ni lo que es llevar un escudo, y cuando salen a torear salen a "puerta gayola"...)
2. Los que la utilizan y luego la culminan con un ataque, que puede acabar en victoria o derrota, pero lo importante es que acaba la guerra...
3. Los que asedian pero en vez de atacar negocian un pacto de no-agresión.

Pues bien, una vez más me referiré a los terceros...
En la vida hay muchas cosas peores que una pequeña y breve vergüenza sentida después de un rechazo, que por otro lado depende de lo bien que le caigas a la asediada puede desde pasar desapercibida hasta... (mejor no lo digo, porque sería contra producente)
Mucho peor es la sensación de no saber que habría pasado si...? Eso nunca lo sabrás.

De modo que si te encuentras o te has encontrado en esta situación, tienes dos opciones:

1. Guardar en tu interior ese sentimiento extraño y desagradable, de duda, de indecisión de... ¿Qué hubiera pasado sí..?

2. Si ya conseguiste asediar un día ese palacio que tanto te gustaba, a buen seguro podrás volverlo a asediar, pero en esta ocasión, nada de escudos, y una vez estén bajas las defensas contrarias... ataca sin cuartel, no guardes retaguardia. Acaba con la guerra y la tensión acumulada de una sola vez y disfruta lo que puedas (o te dejen...) porque...

...Nunca sabrás con certeza la respuesta de algo que no has preguntado...

No hay comentarios:

Publicar un comentario